Publicado por Ana el 23 Dic 2009 en
Gourmet,
Recetas navideñas

¿Qué vino marida mejor con tus platos navideños?
Durante las Fiestas Navideñas, son muchas las cenas y celebraciones que tienen lugar durante sus más de dos semanas de duración. Por ello, a la hora de elegir el menú de cada una de ellas, Olga Fernández, Wine Advisor y enóloga de Licinia, nos ofrece las claves para elegir el vino que maride con nuestros platos y ofrecer una velada perfecta para disfrutar en compañía de los nuestros.
“A la hora de elegir un vino, la textura, el sabor o la acidez, son algunos de los elementos clave a tener en cuenta para confeccionar nuestros menús que harán las delicias de nuestros invitados” afirma Olga Fernández. Así, los principales sabores de la comida deben quedar reflejados en el vino que se haya escogido. Por ejemplo, las carnes cocinadas al horno armonizan con tintos con sabor más fuerte y en los platos con cocción más compleja que requieren la utilización de salsas necesitan un vino más suave y afrutado.
Por otro lado, para contrastar sabores con platos como el pato a la naranja se debe elegir un vino con acidez parecida para no ahogar el sabor del vino y los pescados con textura similar a la de la carne, como el atún, resultan ideales acompañados de un tinto ligero puesto que su textura ahoga el sabor de la mayoría de los vinos blancos. En este sentido, platos típicos navideños como besugo a la madrileña, pavo asado de Navidad con nísperos y castañas y cochinillo asado son perfectos para maridar con tintos jóvenes pero profundos, refinados y con largo recorrido en la boca.
Además de ser el complemento perfecto para nuestros platos, los vinos requieren una serie de cuidados como premisas para ser servidos en las condiciones ideales para su disfrute. De este modo, cuidar la temperatura del vino, abrir la botella alguna hora antes si se tratase de un vino cerrado y decidir si el vino debe decantarse o no, son las calves para disfrutar de las mejores veladas.
Además de esto, cada vino exige un tipo de copa: el vino tinto debe servirse en copas anchas de gran cavidad y sólo se llena hasta ¼ o ½ de su capacidad dependiendo tipo de copa y gustos del consumidor. El vino blanco por el contrario, se sirve en una copa más pequeña y estrecha debido a su necesidad de mantenerse frio.
Consejos facilitados por Bodegas Licinia
Etiquetas: cavas, cena, champagne, comida, menu, Navidad, platos, recetas, vinos
Publicado por Ana el 14 Dic 2009 en
Gourmet
Las fiestas navideñas no han de ser sinónimo de atracón. Es posible planificar las celebraciones de una forma saludable sin que nuestro cuerpo pague los excesos calóricos. El blog de alimentación y vida saludable Nutricion.pro ha elaborado una serie de opciones para disfrutar de las cenas festivas con todos los sentidos y conseguir que el momento acompañe a la salud.
En las cenas de Navidad o Año Nuevo, se pueden llegar a consumir unas 10.000 calorías -el equivalente a unos cinco días de dieta normal- y comprobar que hemos aumentado entre 2 y 4 kilos más en nuestro peso, gracias al exceso de ingesta y por la retención de líquidos.
Para poder celebrar la Navidad y el Año Nuevo sin engordar, Nutricion.pro ofrece una serie de consejos para educar los hábitos alimentarios. Entre estos se encuentran:
1. No llenar la despensa de productos calóricos, típicos de la época, esto ayuda a evitar la tentación de comer entre horas.
2. Controlar las cantidades ingeridas y no repetir en la mesa. El banquete navideño incluye muchos y variados platos. Hay que tratar que las raciones sean moderadas. Comer de todo, pero en pequeñas cantidades. Moderar las salsas y guarniciones, nos ayudará a limitar el aporte calórico del menú.
3. Elegir carnes magras como la carne de pavo que es la mejor opción. Generalmente para esta época se comen carnes de cerdo, de cordero o de pavo. La que tiene menos grasa y calorías es la carne de pavo (que aporta 102 calorías por cada 100 gramos) contra las 310 calorías que tienen 100 gramos de carne de cerdo.
4. Moderar el consumo de alcohol. El vino tinto es menos calórico que el blanco, y el champán más que la sidra. Beber refrescos sin azúcar y aumentar el consumo de agua, nos ayudará a digerir mejor los alimentos.
5. Es preferible cocinar al horno, tratando de evitar las frituras, rebozados o empanados.
6. Moderación con los dulces, postres y turrones. El turrón de jijona y el mazapán son menos calóricos que el turrón almendrado.
7. Elaborar postres light, por ejemplo ensalada de frutas frescas o macedonia de frutas con edulcorante en lugar de azúcar, en vez de crema chantilly queso untable magro sin sal batido con edulcorante, frutas al horno con un copito de nata montada.
8 .Comer más vegetales que carnes, limitar el consumo de sal, usar platos pequeños porque los grandes incentivan a servirse más comida, hacer entradas bajas calorías que vayan llenando pero que no engorden, no añadir mucho aceite a las ensaladas, y de ser posible tomar un caldo desgrasado o una pieza de fruta 15 minutos antes de la comida, de este modo se llega a la mesa con menos hambre.
9. Comer despacio y no saltarse ninguna comida, evitar llegar a la cena de Navidad con hambre y disfrutar de las fiestas con moderación y prudencia, sobre todo con la comida y la bebida, son consejos fundamentales.
10. En los días siguientes no dejar de lado la actividad física, sobre todo cuando es común comer durante toda la semana lo que sobró de las fiestas si tenemos en cuenta que son 4 días de festejo en total que se traducen en 15 días de comidas con alto contenido calórico.
Etiquetas: alimentación, calorías, cena, comida, dieta, Gourmet
Publicado por maria el 14 Dic 2009 en
Gourmet,
Recetas navideñas
Las fiestas navideñas son el momento perfecto para ofrecer a nuestros familiares y amigos, y degustar con ellos, las piezas más selectas del buey, un ejemplar que garantiza un producto de primera calidad, recomendado de manera especial para los consumidores habituales de carne roja que, además, son capaces de apreciar y distinguir las cualidades que ofrece cada una de las piezas de estos animales.
Durante estas fiestas, Raza Nostra comercializa Barrabás, un buey único en su especie alimentado con leche materna durante los primeros 6 meses de edad, criado pastando en prados, concebido desde su nacimiento para obtener, después de casi diez años, la mayor calidad que se puede encontrar actualmente en España. El resultado es una carne con un elevado grado de infiltración de grasa, con un sabor potente y complejo a la vez en el paladar, por encima de la media de otros bueyes sacrificados en nuestro país.
Con el fin de acercar el buey a los verdaderos carnívoros que no llegaron a tiempo de degustarla en las anteriores entregas, o bien que quieran volver a catarla, ofrece la posibilidad de comprar esta carne directamente en la tienda para cocinar en casa. Más información sobre cómo conseguir esta carne en la web: http://www.razanostra.com/ Y si quieres aprender a cocinar este animal, toma buena nota:

ESCALOPINES DE BUEY AL CAVA DULCE
- Ingredientes: 3 kg de carne de buey (entrecot o chuletón), Aceite, sal y pimienta, Salsa de cava dulce, 2 puerros, 1 zanahoria, 2 cebollas
Los desperdicios de la carne, 1/2 l. de vino de cava dulce, 1 manojo de orégano fresco, 1 manojo de berros.
- Elaboración: Se deshuesa la carne, que debe tener veta y haber reposado el suficiente tiempo para que esté tierna. A continuación se limpia y se corta en tacos de 5 cm. de grosor por su anchura natural. En una sartén se fríen a fuego moderado, con poco aceite, los trozos de carne limpia ya salpimentados. Cuando estén en su punto se retiran, mezclándose los jugos sobrantes con la mitad del cava antes de añadirlos a la salsa.
Preparación de la salsa: se estofan los desperdicios de la carne, junto con las verduras y el orégano. Cuando estén dorados los huesos se moja el conjunto con la mitad del cava, se deja estofar 20 minutos más y se retira del fuego. Deberá filtrarse la mezcla obtenida por un colador y extraer el mayor jugo posible.
En este punto se incorpora la salsa al líquido conseguido al freír la carne y rehogar su jugo en cava y finalmente se coloca la carne, previamente fileteada en escalopines sobre el plato, se baña con la salsa muy caliente y se adorna con un manojo de berros.
CARNE DE BUEY A LA SALSA DE LA PIMIENTA VERDE
- Ingredientes: 4 entrecots de buey, Sal y 4 cucharadas de aceite de oliva, Pimienta negra recién molida, un buen chorro de vino blanco o tinto
4 cucharadas de granos de pimienta verde 125 ml. de caldo de carne concentrado, 4-6 cucharadas de nata líquida,
- Elaboración: Una hora antes de cocinar los entrecots, colocarlos en un recipiente poco profundo y rociarlos con el aceite y un poco de pimienta. A continuación condimentarlos inmediatamente antes de cocinarlos. Pasar los entrecots por la sartén hasta que estén a su
gusto.
Una vez hechos retirarlos y mantenerlos aparte manteniendo su temperatura. Echar el vino en la sartén y llevar a punto de ebullición con el fin de que se reduzca. Añadir el caldo de carne, los granos de pimienta y la nata. Calentar la salsa hasta que ésta espese y adquiera
la consistencia deseada. Se puede condimentar con algo más de pimienta molida al gusto.
BROCHETAS PICANTES DE BUEY Y CALABACÍN
- Ingredientes (4 personas): 450 g de piezas de buey (llana, aguja o el labio de babilla) troceado en tacos grandes, 2-3 calabacines en rodajas gruesas, tomatitos de cocktail, 6 cucharadas de aceite de oliva, un chorrito de zumo de limón, 2 cucharaditas de salsa curry, 2 ajos finamente picados.
- Elaboración: Introducir alternativamente los trozos de carne, el calabacín y los tomates en 4 brochetas. En un recipiente poco profundo mezclar los ingredientes del adobo y untar las brochetas con él. Tapar con papel de aluminio (o similar) el recipiente y dejar en adobo 1 hora aproximadamente. Pasar las brochetas por el grill o la barbacoa, a fuego alto, cuatro minutos por cada lado aproximadamente. Servir acompañado de salsa de tomate caliente con una guindilla cayena para que pique un poquito la salsa.
PINCHITOS DE BUEY AL LAUREL
- Ingredientes: 500 gramos de carne de buey cortada en dados (piezas recomendadas: llana, aguja o labio
de babilla) 100 gramos de panceta, Aceite de oliva, Unas hojas de laurel, Perejil, Sal, Pimienta.
- Elaboración: Cortar la panceta en dados grandes y clavarla alternando con la carne y las hojas de laurel en pinchitos de madera. Es aconsejable que los pedazos de carne no queden demasiado apretados. Colocar los pinchitos en una bandeja, taparlos y hornearlos a la máxima potencia durante 4 minutos. A continuación salpimentar y espolvorear con el perejil picado. Para terminar verter un poquito de aceite de oliva sobre cada pinchito y dejar reposar 2 minutos antes de servir.
Etiquetas: carne, cena, comida, recetas, salsas
Publicado por maria el 14 Dic 2009 en
Es Navidad,
Nochevieja
Estamos en una época en la que abundan los compromisos sociales, ya sean comidas, fiestas o cócteles, nuestras agendas suelen estar completas. Cuando te comportas como un excelente invitado estás mostrando tu profesionalidad, tu saber estar y el aprecio que sientes por los demás. Por eso, Carie Mercier Lafond, Asesora de Imagen y Coach, nos ofrece 8 trucos principales para evitar dar una mala impresión en este tipo de eventos:

1. Cuando recibas la invitación, reserva la fecha en tu agenda y recuerda avisar a la persona que te ha invitado que acudirás, lo más pronto posible, al menos en un plazo inferior a los 5 días. No esperes a que te contacten de nuevo para recordarte la invitación. Ten presente que los anfitriones necesitan saber cuántas personas acudirán para planificar la comida y el espacio que necesitan.
2. Viste adecuadamente. En función del tipo de evento, el lugar y la hora nos pueden dar claves de qué ropa elegir. En la invitación se suele indicar qué tipo de ropa llevar pero si dudas, simplemente llama al anfitrión o anfitriona. Escoge la ropa que en función de la ocasión, que te siente bien y de acuerdo con tu edad, tu posición, el tipo de cuerpo y por supuesto, tu personalidad. No utilices la fiesta como una excusa para llevar ropa excesivamente sexy o ajustada.
3. Llega a tiempo a la fiesta. Como muy tarde, se te dan 30 minutos de gracia. Puedes llegar más tarde si has advertido al anfitrión con antelación. Por lo tanto sal de casa con tiempo, revisa la dirección y las opciones de parking. No lo dejes todo al azar. Eso sí, tampoco hay que llegar con antelación ni llevar invitados extra.
4. Muévete y habla. Ni se te ocurra quedarte en un rincón como si fueras una lámpara ni te quedes parado junto a los canapés o las bebidas. Las fiestas son unas ocasiones magníficas para conocer gente interesante.
5. Ayuda al anfitrión presentándote tú mismo a los otros invitados y presentando a los desconocidos a tus amigos y conocidos.
Para mantener una buena conversación con otras personas es importante prestarles atención, hacerles preguntas y escuchar atentamente. Si te interesas de forma genuina por los demás, les harás sentirse bien. Eso sí, hay una serie de temas que es mejor evitar como política, religión, sexo, el coste de lo que llevas, los salarios o cualquiera que pueda ser controvertido.
6. Si bebes alcohol debe ser de forma moderada y tomando poca cantidad. Bajo ningún concepto debemos perder el control y comportarnos de forma ridículo o indecorosa en público. Estaríamos minando sin duda nuestra profesionalidad y dañando nuestra imagen.
Si no bebes alcohol, pide cualquier tipo de bebida pero tampoco le des gran importancia al hecho de no beber alcohol.
7. Respecto a la comida, evita rellenarte el plato con tanta comida que casi no quepa. Si tomamos algún canapé de la bandeja, antes de meterlo en la boca lo pondremos en nuestro platito o en una servilleta. Si has acabado de utilizar un palillo, no lo vuelvas a dejar en una bandeja o en cualquier otro objeto, busca una papelera o similar o déjalo en tu servilleta.
8. Irse a tiempo. Si en la invitación hay indicada una hora de finalización del evento, vete sobre esa hora aproximadamente. Algunas claves para saber que ha llegado la hora de marcharse es que el servicio de bar se cierra, se apaga la música etc. Si tienes que irte antes de tiempo, hazlo de forma discreta, agradeciendo la invitación a los anfitriones.
Tener un buen comportamiento cuando se nos invita a un evento es un signo de buena educación. Piensa siempre en comportarte con los demás como te gustaría que lo hicieran contigo y no fallarás. Ahora ya puedes disfrutar de las fiestas con tranquilidad.
Etiquetas: celebración, cena, cotillón, estilismo, Fiestas, imagen, invitado, Navidad
Publicado por Beatriz el 7 Dic 2009 en
Gourmet,
Recetas navideñas
Etiquetas: cena, cocina, cocinar, comida, familia, ideas, menu, Navidad, platos navideños, recetas
Publicado por Ana el 3 Dic 2009 en
Es Navidad
Planificar en lugar de improvisar. Anticiparse a los problemas. Evitar los asuntos conflictivos. Fomentar la espontaneidad, participar y perder el temor al ridículo, son algunas de las claves para conseguir que en la mesa y ambiente festivos reinen las burbujas de los brindis y las luces del árbol navideño, en vez de las chispas de las discusiones y los nubarrones del desánimo.
Las desavenencias o el conflicto abierto entre parientes no es nada infrecuente en las fechas navideñas. Esta situación, no sólo puede dificultar las digestiones de los asistentes, sino amargar el espíritu de una de las contadas ocasiones en el año en que se reúne toda la familia.
Otras veces, las Fiestas no se disfrutan del todo debido a la falta de habilidades sociales en la propia persona y a la existencia de actitudes “saboteadoras del disfrute”, como el miedo al ridículo, la falta de espontaneidad o el escaso interés por los demás.
La cena navideña es una velada especial habitualmente preparada con mucho esmero y esfuerzo, en cuanto su gastronomía, decoración y arreglo de la mesa, pero a veces no basta con tener en cuenta los detalles formales, porque puede verse empañada por la presencia de conflictos o rencillas entre los asistentes.
“Quizá el resto del año discutes con tu suegra, peleas con tu hermano o apenas te hablas con tu cuñado, y probablemente te apetece muy poco pasar la noche y reírte con ellos, ¿pero no es un buen momento para dejar de lado las peleas y pasarlo bien?”, se pregunta la psicóloga Lola Mayo.
Estas son algunas de las recomendaciones de esta experta en relaciones humanas, para aprender a disfrutar de las Fiestas, “desde dentro” y en compañía de tus seres queridos.
Sus consejos te ayudarán a liberar tu encanto personal, y ponerlo al servicio de tu propio disfrute y del de aquellos que te rodean.
Además, contribuirán a que la cena en familia quede guardada en la memoria de todos como un espacio de encuentro y alegría, y no sea recordada como un campo de batalla, donde el cava, los turrones y las risas, cedieron su protagonismo a la tensión.
• Prepara la situación.
Las improvisaciones en una reunión pueden ser contraproducentes y aumentan el nerviosismo. Planifica las compras y hazlas cuánto antes, asegúrate de quienes van a venir y procura conocer los gustos de los asistentes.
• Cada uno en su sitio.
Si en la mesa agrupas a la gente de acuerdo a sus edades o afinidades, la velada será más agradable para todos y las conversaciones serán más fluidas.
• Anticípate a los problemas.
Si existe alguna diferencia o malestar entre algunos familiares, coloca en medio a alguien imparcial, tampoco los coloques frente a frente, para evitar mutuas incomodidades y riesgos de discusión.
• Rompe el hielo.
Plantea un tema de interés general en el que todos puedan opinar y nadie se sienta excluido o se aburra. Hablar de fútbol o política queda prohibido: es una fuente casi segura de conflictos.
• Trata igual a todos.
Dedica la misma tención a los familiares de tu pareja que a los miembros de tu familia de sangre. Así evitarás susceptibilidades o malos entendidos.
• Pierde el miedo al ridículo.
Si piensas que algo va a salir mal, estás generando una ansiedad innecesaria. De todos modos, recuerda que hagas lo que hagas, siempre habrá alguien a quien no le agrade o te critique.
• Fomenta la espontaneidad.
Si te detienes demasiado a pensar lo que dices o haces, coartas tu creatividad. Disfruta del momento y actúa con naturalidad, confiando en que todo saldrá bien y en tu “toque personal” con bromas, chistes, propuestas.
• Procura participar.
Únete a la fiesta, intégrate con los demás. Si te implicas, los demás te percibirán como alguien colaborador y participativo, y sentirán que les prestas más atención.
Etiquetas: cena, consejos, familia, Fiestas, Navidad
Publicado por Ana el 23 Nov 2009 en
Recetas navideñas
¿El pan de cada comensal se coloca a la derecha o a la izquierda? ¿En qué orden hay que situar las copas? En la mesa existen normas para ser correcto y elegante. ¿Las conoces? Toma buena nota para sacar matrícula de honor en el examen de sociedad que tendrás que superar estas Navidades.

Si estas Fiestas te toca recibir en casa a un grupo de invitados, todos tendréis que cumplir una serie de normas protocolarias que, aunque la mayoría creemos conocer, no siempre dominamos como deberíamos.
Según el restaurador y experto en hostelería Jaime Feito, “no sólo es importante saber cómo colocar la cubertería y la vajilla adecuadamente sobre la mesa, sino también la mejor forma de situar a los invitados, de lo cual puede depender el éxito y buen ambiente con que se desarrolle el encuentro gastronómico”.
A la hora de elaborar la lista de personas que acudirán a la cita, es fundamental elegir a aquellas que puedan mantener alguna afinidad en materia de gustos, actitudes y aficiones, lo cual dará mayores garantías de que la comida sea placentera y tranquila, se produzca una charla interesante y amena y el ambiente resulte agradable para los presentes. “Ello no sólo posibilita el disfrute de la comida y bebida sino además su buena digestión”.
El arte de sentar a los invitados
Por ello, es importante evitar la improvisación al invitar a la gente y al colocarla en la mesa, y sobre todo tener en cuenta que nunca deben coincidir o estar sentados juntos aquellos invitados que estén enemistados o tengan opiniones enfrentadas, para evitar que se produzcan conflictos, charlas tensas o momentos desagradables, especialmente cuando los comensales son pocos y una situación de este tipo no pasaría inadvertida.
Respecto de la colocación de los alimentos y cubiertos en la mesa, el protocolo señala que el pan se colocará en un plato a la izquierda del invitado, y que éste podrá tomar pellizquitos de este producto antes de iniciar el menú, pero jamás darle bocados.
Los tenedores para el aperitivo o entrante, el pescado y la carne, han de colocarse -explica Feito- a la izquierda del plato y en el orden de uso, es decir que el más exterior es el primero se va a utilizar. Cada uno de ellos tiene un diseño específico. Cuando se termina de utilizar, hay que ponerlo sobre el plato en paralelo con su cuchillo correspondiente.
La servilleta, por su parte, se coloca a la izquierda del plato, debajo de los tenedores, “en pico” o bien doblada por la mitad, aunque se trata de una norma no estricta, ya que también puede colocarse a la derecha del invitado. Lo que es siempre aconsejable es colocársela sobre las piernas para comer.
Respecto de los platos, lo más habitual es poner uno hondo para caldos, sopas y preparaciones similares, y otro plano, para el pescado o la carne. Si hay ensalada “de primero” o verdura, el plato hondo se cambia por uno plano más pequeño, que se puede colocar también en el caso de que se sirvan aperitivos.
De izquierda a derecha, las copas para beber se colocan en el siguiente orden: agua, vino tinto (de mayor tamaño) y después la de vino blanco, la más pequeña. En la mesa, siempre ha de estar puesta la copa de agua, pero no es necesario que estén siempre presentes las dos de vino; con una de ellas puede bastar si el invitado no va a cambiar de vino durante el menú.
“Respecto de los cuchillos, el de carne ha de ir después del pescado. El cuchillo que está más cerca del plato es el de la carne. El filo cortante se coloca mirando hacia el plato. A su lado, es decir en medio, va la pala de pescado, que no corta y sólo se utiliza para separar la carne”, aconseja el experto en hostelería.
Lo habitual es que a la derecha del todo se encuentre la cuchara, la cual “anuncia” al comensal que el primer plato ha de ser una sopa, una crema o un consomé. También puede colocarse un cuchillo pequeño, para platos como el paté.
Etiquetas: cena, fiesta, invitados, protocolo, reunión